Pese al alza global del sector, el conflicto bélico y el encarecimiento de los fletes redujeron envíos a países del golfo Pérsico.

Las exportaciones ecuatorianas de banano alcanzaron los 247,08 millones de cajas acumuladas entre enero y julio de 2026, lo que representa un crecimiento del 8,36 % en comparación con el mismo periodo de 2025, según las cifras emitidas por la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano (Acorbanec).

De acuerdo con el gremio, este dinamismo comercial estuvo influenciado por variables globales clave, como las interrupciones logísticas generadas por el conflicto bélico en Medio Oriente y la caída en la producción de países competidores de Centroamérica y Asia por factores climáticos y fitosanitarios.

El informe técnico ubica a la Unión Europea (27 países) como el principal mercado de destino de la fruta ecuatoriana, al concentrar el 32,78 % del total exportado y registrar un incremento del 14,78 % en sus envíos.

Le siguen Rusia, con una participación del 19,86 % y un alza del 11,96 %.

Luego está Medio Oriente con el 15,40 % y Estados Unidos con el 11,45 %.

El Cono Sur representó el 6,97 % de las ventas al exterior, impulsado por incrementos en Argentina (12,16 %) y Chile (9,88 %).

Por su parte, las exportaciones hacia el mercado estadounidense sufrieron una contracción del 5,62 %, bajando a 28,30 millones de cajas.

Afectaciones logísticas por conflicto en Medio Oriente

A pesar de que las exportaciones acumuladas hacia Medio Oriente crecieron el 16,93 % entre enero y julio (38,04 millones de cajas), apuntaladas por alzas en Turquía (63,16 %) y Arabia Saudita (31,72 %), Acorbanec reporta severas complicaciones operativas en la zona del golfo Pérsico.

El análisis de la entidad señala que los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, iniciados a finales de febrero y extendidos durante marzo, abril, mayo, junio y julio, generaron un impacto directo en la logística. El conflicto provocó el represamiento de contenedores y una disminución cercana al 20 % semanal en las entregas, agravado por toques de queda internos en los países de destino que afectaron la comercialización y el precio de la fruta.

Asimismo, el informe detalla que el conflicto bélico impactó en el precio del petróleo y sus derivados tras el cierre del estrecho de Ormuz, vía por la que transita el 20 % de las exportaciones mundiales del crudo.

Esto derivó en un aumento en los costos de los fletes navieros y seguros, registrando alzas de entre $ 300 y $ 600 por contenedor según el destino, alcanzando incrementos de hasta $ 3.000 por contenedor en los envíos hacia Arabia Saudita. En el caso particular de dicho país, parte del producto debió transportarse por vía terrestre para sortear los obstáculos de los envíos directos.

Como consecuencia, los principales mercados del golfo Pérsico evidenciaron caídas drásticas en la recepción de banano ecuatoriano: Kuwait (-70,08 %), Catar (-63,90 %), Bahréin (-61,63 %), Omán (-35,41 %) y Emiratos Árabes Unidos (-35 %).

Menor oferta de competidores impulsa envíos ecuatorianos

Acorbanec vincula el crecimiento de los envíos ecuatorianos hacia la Unión Europea y China con la caída de la producción de banano en países competidores de Centroamérica y Asia.

Desde 2025 y hasta julio de 2026, las plantaciones de Costa Rica sufrieron contracciones productivas debido al exceso de lluvias, inundaciones y una mayor incidencia de sigatoka negra.

En Guatemala se registraron daños provocados por vientos fuertes, mientras que en Colombia las fincas enfrentaron una combinación de lluvias intensas, inundaciones, sequías localizadas y fuertes vientos en la región del Caribe.

En Panamá, la empresa Chiquita reactivó 5.000 hectáreas distribuidas en 26 fincas en Bocas del Toro; sin embargo, las condiciones climáticas adversas también afectaron el desarrollo normal de sus cultivos.

Por otro lado, la oferta exportable en Asia sufrió reducciones en Filipinas, Camboya, Vietnam e incluso dentro del propio territorio de China, a causa de factores climáticos y fitosanitarios. Esta menor disponibilidad local llevó a China a incrementar la compra de banano a Ecuador en un 7,04 % (10,61 millones de cajas).

Este comportamiento estuvo apoyado además por la desgravación del arancel bajo el acuerdo comercial bilateral —que se situó en 7 % para 2026 frente al 10 % original— y la operatividad de una ruta marítima de 27 días directa entre Guayaquil y Shanghái a cargo de la naviera Cosco.

En el resto de Asia, los envíos a Singapur crecieron 103,69 %, mientras que las ventas a Corea del Sur cayeron 50,03 % y a Japón se redujeron 4,04 %.

Comportamiento productivo local y alerta por el Superniño

El crecimiento global del volumen exportado por Ecuador se sustentó en un aumento del 2,82 % en el enfunde registrado entre la semana 41 de 2025 y la semana 18 de 2026, cuyos cortes se efectuaron en las primeras 30 semanas de 2026. A esto se sumó un desarrollo fisiológico normal de las plantaciones, mayor rendimiento del racimo (ratio) y la incorporación de hectáreas resembradas y nuevas áreas que entraron en fase de producción.

No obstante, el sector se mantiene en alerta ante la proyección del informe sobre la eventual llegada de un fenómeno Superniño entre 2026 y 2027, con precipitaciones registradas desde julio, fluctuaciones de temperatura y niveles de humedad superiores al 90 %. El reporte recuerda que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos emitió una alerta amarilla el 18 de mayo de 2026 para 17 provincias, priorizando a Guayas, Los Ríos y El Oro por su grado de vulnerabilidad y concentración de la superficie bananera nacional.

De acuerdo con el gremio, hasta el momento las lluvias han generado afectaciones ligeras en las zonas bananeras, aunque en El Oro se han presentado precipitaciones más fuertes e inundaciones, sin afectar hasta ahora la producción exportable e indicó que el sector público y privado se mantienen en alerta ante posibles impactos, entre ellos una mayor incidencia de sigatoka negra, afectaciones a los sistemas radiculares y mayores costos para el control de enfermedades, limpieza de drenajes, recuperación de infraestructura y fortalecimiento de la bioseguridad en las fincas. (I)

Fuente: El Universo.com