Ecuador: Exportadores y productores ponen sus cartas sobre la mesa para el precio de la caja de banano que regirá en el 2023

Ecuador: Exportadores y productores ponen sus cartas sobre la mesa para el precio de la caja de banano que regirá en el 2023

Hubo una primera reunión donde el sector productor planteó un precio de $ 7,76, mientras que los exportadores habrían propuesto $ 5,92, precio menor al actual.

El precio de la caja de banano para el 2023 ya es un tema de discusión para los actores del sector: productores y exportadores; y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) que ya convocó y desarrolló la primera reunión entre las partes para tratar de llegar a un consenso sobre el precio que regirá las exportaciones de la fruta el próximo año y que actualmente está en $ 6,25.

Este primer encuentro, encabezado por el ministro Bernardo Manzano, se desarrolló el lunes pasado, sin embargo, no hubo acuerdo entre productores y exportadores que llegaron con sus respectivas propuestas para el precio de la fruta, por lo que el MAG dispuso una segunda reunión el próximo lunes para tratar de llegar a un consenso.

No obstante, la cartera de Estado advirtió, a través de un comunicado, que en caso de no haber acuerdo será el Ministerio el que fije el precio mínimo de sustentación de la caja y el precio referencial FOB, con base en los argumentos presentados por cada uno de los sectores.

¿Cuáles son estos argumentos?

Desde el sector productor, según Franklin Torres, presidente de la Federación Nacional de Productores de Banano del Ecuador (Fenabe), se planteó que el precio de la caja suba a $ 7,76, lo que representa el costo más la utilidad del 10 %, con lo que el valor FOB (costo de la mercancía en el país de origen, transporte de los bienes y derechos de exportación) sería de $ 11,18.

Torres explicó que este cálculo es producto de un estudio de costos que el sector productor presentó en la reunión del lunes pasado, en la que fueron representados por cinco productores de las diversas asociaciones del país. Lourdes Cedeño, en representación de la zona centro; María Aguirre, en representación de la zona centro; Gonzalo Anchundia, en representación de la zona sur; Xavier San Martín, representando a la zona sur; y, Torres, por la zona norte.

Mientras, el sector exportador fue representado por Iván Wong, de la empresa Ubesa; José Velásquez, de Comersur; René Viteri, de Reybanpac; Ángel Punín, de Sabrostar Fruit Company; y, Ricardo Umpiérrez, representando a la firma Tuchok.

En tanto, el estudio presentado por el sector productor, según explicó Torres, recoge el análisis histórico de precios, ventas y utilidad y un pliego de propuestas para mejorar la competitividad de la cadena. Además el sector aseguró que el precio propuesto de $ 7,76 por caja de banano corresponde a 56,5 % al costo total de la mano de obra, el 31,8 % a materiales e insumos directos para la producción de la fruta y el 11,7 % a servicios y alimentación de la población laboral.

Sobre la competitividad, los productores sugirieron dejar de descontar a su sector: $ 0,10 por administración, $ 0,03 por transporte interno de materiales, $ 0,06 por inspectores y un centavo más por las inspecciones, lo que suman $ 0,20, que según los productores, actualmente son “utilidad de los comisionistas de los importadores”.

“La competitividad no se puede buscar sacrificando al productor que ya no tiene dónde más mermar sus costos, que le toca eliminar personas, o dejar de cumplir con los beneficios salariales que manda la ley, o dejar de aplicar insumos”, señaló el sector a través de sus representantes.

En tanto, el sector exportador prefirió no revelar su propuesta de precios. Según Richard Salazar, presidente ejecutivo de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano del Ecuador (Acorbanec), se prefiere la reserva de esta estrategia, hasta que no esté negociado y fijado el esquema y el nuevo precio, para no dar ventajas competitivas a los países competidores de Ecuador, sobre todo los latinoamericanos.

“Exhortamos a que debemos tener un precio competitivo, primero porque no estamos solos, tenemos a la competencia de latinoamericanos, sobre todo Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá; y están yendo a los diferentes destinos adonde nosotros vamos, sobre todo Europa y Estados Unidos”, sostuvo Salazar, quien aseguró que hay que ser consecuente con la comunidad, la crisis mundial, la superinflación mundial y las devaluaciones de monedas como el euro que provocan que los productos se vuelvan más caros para los compradores internacionales.

Salazar afirmó que aspiran a que el nuevo precio del 2023 recoja estos aspectos, que se van a destacar en las negociaciones que mantendrán a partir de octubre con sus clientes en el exterior.

El dirigente reconoció que han existido incrementos de costos y gastos, pero también indicó que los clientes internacionales no están dispuestos a pagar más por la fruta. “Es lo que hemos venido exigiendo, incluso en la misma Unión Europea, y celebramos, por ejemplo, esa decisión de Aldi (cadena de supermercados alemana) de revisar su posición para el 2023″.

Sobre la competitividad, el titular de Acorbanec aseguró que hay que buscar los mecanismos internamente, como por ejemplo, con la aplicación del drawback: la devolución simplificada de tributos contemplada en la Ley de Simplificación Tributaria; así como minimizar costos y temas tributarios.

José Antonio Hidalgo, director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), lamentó que Ecuador haya cedido espacios en los diferentes destinos por la perdida de competitividad. Colombia, por ejemplo, creció 2,9 % en el 2021, y Ghana el 165 %.

“Lo que tiene que primar es la competitividad y que no nos suceda lo que nos pasó el año pasado, que salimos más caros que nuestra competencia y debido a esto perdimos espacio”, advirtió Hidalgo, quien consideró que Ecuador llegó a esta situación debido a la alta carga impositiva que tiene el sector, desventajas logísticas y las dificultades del entorno: la guerra entre Rusia y Ucrania, el dólar frente al Euro y la depreciación de las monedas de la competencia.

Al igual que Salazar, señaló que si el sector público redujera la presión al sector exportador con mecanismos como drawback las condiciones serian diferentes.

Sobre el precio, Hidalgo también prefirió la cautela, aunque señaló que su sector tiene como referencia el precio FOB vigente en Costa Rica, que es de $ 8,36. “Ese es el umbral máximo que no podemos sobrepasar y tomando ese umbral máximo no podemos salir más caro”, afirmó el titular de AEBE.

En tanto, pese a que los exportadores no revelaron su propuesta, se conoció extraoficialmente que esta sería menor al precio actual. Esto es $ 5,92, que representaría un valor FOB de $ 8,08, justamente menor también que el precio vigente en Costa Rica.

Al ser consultado sobre este valor, Salazar no confirmó ni descartó ese precio tentativo.

“Nosotros hemos hecho un estudio de los costos de producción a nivel nacional, no del costo de un productor, porque hay muchas aristas; pero más allá de eso esto es una negociación en la que cada uno sigue su análisis, por eso sigue la discusión, esto se va a una mesa técnica donde vamos a discutir costos y todo lo demás, pero insisto, la idea como concepto es tener un precio competitivo, sea cual sea el precio que se defina, ojalá de mutuo acuerdo”, puntualizó Salazar.

Fuente: eluniverso.com

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